Durante muchos años nunca escuché hablar sobre los derechos de la mujer.

Tal vez porque tuve la suerte de criarme en un entorno en el que se daban por hecho.
Tal vez porque tuve la mala suerte de criarme en un entorno en el que se daban por hecho.

Y ese, a veces, es el problema original: dar las cosas por hecho.

Porque cuando damos algo por sentado, dejamos de luchar por ello.
Dejamos de intentar cambiarlo, dejamos de pelear por hacerlo mejor.

Por eso hoy es un día importante.
Porque, aunque sea durante un minuto en una conversación casual, aunque sea durante unos segundos al cambiar de canal de televisión, aunque sea entre dos publicaciones en redes sociales…millones de personas se encuentran ante el reto inevitable de reflexionar.

Y es ahí cuando sucede la magia.
Porque es ahí cuando, desde esa pequeña parcela que estás ocupando en el mundo, tomas consciencia de que todas esas innumerables pequeñas cosas que haces y dices cada día pueden – y lo hacen- marcar una enorme diferencia.

Para bien, o para mal.

 

ECGXIII.